El Ciclo de Quintas y El Ciclo de Cuartas

El ciclo de quintas es una de las primeras cosas que aprendemos porque tiene múltiples usos.

Nos ayuda a ver el orden en el que van apareciendo los sostenidos, cuando nos movemos hacia atrás, los bemoles. También nos sirve para ubicar el dominante de un tono, su menor relativo y relaciones armónicas diversas.

En jazz solemos hablar más de ciclo de cuartas, es decir, lo que viene siendo coger el ciclo de quintas y recorrerlo «al revés», pero simplemente por la ventaja que representa frente a recorrerlo de forma normal.

Me explico:

Si voy de C a G y luego a D estoy moviéndome por quintas, estoy yendo de la tónica a su dominante y de ese dominante hacia el ii grado, que tiene función de subdominante, creando de esta forma una cadencia rota, que oye, tampoco está mal.

Sin embargo, si lo recorro al revés, es decir, si voy de D a G y luego a C, las funciones armónicas se alinean y todo empieza a funcionar. Dm es subdominante, G es dominante y C es la tónica en la que aterrizo.

Este Dm-G-C es un ii-V-I, una de las progresiones armónicas más fuertes de la música occidental y que aparece como elemento importante en el jazz. En otras músicas este ii se sustituye por un IV pero la función tonal es la misma.

Si en lugar de hacer esto lo convertimos todos en dominantes tenemos una cadena de dominantes extendidos; D7 que va a G7 que va a C.

Es decir, desde el punto de vista de la armonía funcional, recorriendo el ciclo de quintas de forma normal tenemos un mapa de dónde están los dominantes, etc, pero recorriéndolo por el ciclo de cuartas, tenemos una forma de movernos de tono a tono muy clara y potente.

Podemos además recorrer los primeros 6 tonos así:

Dm7 G7 CMaj7 | Cm7 F7 BbMaj7 | Bbm Eb7 AbMaj7 | Abm7 Db7 GbMaj7 | F#m7 B7 EMaj7| Em7 A7 DMaj7 | y volvemos al principio (C) con Dm7-G7-CMaj7

Aquí hemos recorrido C Bb Ab Gb E D

Si empezamos desde F por ejemplo tendriamos el resto, es decir:

Gm7-C7-Fmaj7 | Fm7 Bb7 EbMaj7 | Ebm7 Ab7 DbMaj7 | etc, etc, hasta volver a F.

Lo que hacemos basicamente es convertir el acorde objetivo que hace de tónica en el nuevo ii de la siguiente progresión, de esta forma enlazamos todo y podemos practicar moviéndonos por los doce tonos de forma fluida.

Esto facilita que, todo lo que aprendamos, lo aprendamos en los 12 tonos.

Aquí abajo tienes dos videos para practicar.

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Escala de Blues, ¿Puedo usarla en Temas Pop?

No es raro encontrar la escala de blues en un contexto pop. A fin de cuentas, el pop es una amalgama de influencias y estilos que va mutando con el tiempo.

Hace algunas décadas estaba impregnado de rock, ahora tiene más tintes de producción sonora con ritmos latinos y mañana vete tú a saber.

Esto es bueno, porque permite crear un lenguaje común que sea rico y beba de lo mejor de cada fuente, pese a que incomprensiblemente se está optando por el mínimo común denominador. O no tan icomprensiblemente, pero bueno, eso es otro tema.

La cosa es que, en este video, expliqué una técnica muy sencilla para integrar la escala de blues en un contexto pop. Para ello escogí un tema de Alejandro Sanz con Camila Cabello que estaba sonando en aquel momento (en Spotify al menos).

La idea básica es muy sencilla:

Si tenemos un tema pop con una progresión diatónica que no haga nada excesivamente extraño, buscamos en qué tono está y, si es mayor, nos vamos a su menor relativo (vi grado) y construimos ahí una escala de blues.

Está escala de blues desde el vi la alternaremos con la escala mayor del tono, haciendo una mixtura modal muy sencilla entre ambas.

En caso de que la tonalidad fuese menor cogeríamos directamente la escala de blues de esa tonalidad y, de nuevo, utilizaríamos mixtura modal para componer o para hacer nuestro solo.

Aquí te dejo el video.

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Acorde Dominante: Qué tipos hay

El acorde dominante nos da mucha libertad y es quizá, dentro de la armonía tonal, el tipo de acorde donde más imaginativos somos cuando empezamos a componer.

Sin embargo, al margen de todas las sustituciones y elecciones de modo que tenemos a nuestra disposición, también los clasificamos según lo que están haciendo.

Como siempre digo: Los acordes no son lo que son; los acordes son lo que hacen.

A raíz de un video donde explicaba un poco los dominantes sustitutos, me preguntaron si éstos eran lo mismo que los dominantes extendidos o los dominantes secundarios.

Es fácil confundirse, especialmente si eres autodidacta, pero diferenciarlos es bastante más sencillo de lo que puede parecer a primera vista, así que dediqué este video de abajo al acorde dominante y sus tipos de función; extendida, secundaria o sustituta.

Alguna gente confunde el dominante secundario con el dominante sustituto porque la palabra «secundario» les hace pensar que si el «principal» es el V7 el «secundario» será el que usamos para sustituirlo, es decir, el SubV7.

Esto no es así; el dominante secundario es aquel que resuelve sobre cualquier otro grado diatónico a la tonalidad en la que estamos y que tiene como raíz una nota también diatónica a esa misma tonalidad.

No todos los dominantes secundarios utilizan la misma escala. Esto lo expliqué con todo lujo de detalles en mi Curso de Armonía Moderna.

Otra confusión común es pensar que un dominante extendido es un dominante al que añadimos tensiones. Esta confusión viene de dos cosas:

  1. De llamar a las tensiones extensiones (cosa que odio).
  2. De llamar a la armonía completa (la que usa chord tones y tensiones) armonía extendida.

Un dominante extendido es un dominante que resuelve sobre otro dominante que resuelve sobre otro dominante, etc, etc. Forma parte de una cadena de dominantes.

Aquí tenéis el video con la explicación.

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Dominantes Sustitutos; Qué Son y Cómo Funcionan.

Los dominantes sustitutos son un recurso habitual en jazz, en pop y en prácticamente cualquier estilo de música.

Sin embargo, muchas veces nos limitamos a la forma, el voicing concreto arpegiado, sin tener demasiado claro qué modo tenemos debajo y qué sustituciones permite.

Tras muchos años como educador musical, he llegado a la conclusión de que mucha gente toca sólo las notas del acorde porque no sabe qué modo tiene debajo y, por lo tanto, no sabe qué tensiones tiene a su disposición.

En mis videos, en mis cursos y en mis clases siempre insisto en una idea sencilla:

Tenemos que saber 3 cosas sobre cualquier acorde que estemos tocando; su forma, su modo y su escala fuente.

Una vez sabes eso, estás totalmente ubicado y ya entra en juego el lenguaje armónico; el tuyo y el heredado, ya que hay ciertas sustituciones de unas escalas por otras que tienen mucho que ver con la herencia cultural y es bueno que la conozcas para decidir con un criterio formado si también es, o no, tu elección.

En los dominantes sustitutos se suele tocar Lydian b7, cuarto grado de la escala menor melódica, pero dependiendo de la naturaleza del acorde objetivo, y del voice leading deseado, podemos hacer unas sustituciones u otras.

Su gravedad armónica, el por qué funciona, viene determinado por su tritono, que es compartido por el V7 del acorde al que está resolviendo, de ahí que sea una opción común.

A mí por ejemplo me gusta mucho utilizar como sustitución la escala alterada cuando voy a resolver el Sub V7 sobre un acorde mayor porque es un voice leading distinto al que tengo cuando utilizo Lydian b7, pero ahí ya entra el gusto personal.

Lo importante es alimentarlo para tomar las mejores decisiones posibles.

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¿Cómo tocar acordes de 4 o más notas usando sólo 3?

¿Se pueden tocar acordes implicando armonías más complejas con sólo 3 notas?

En este video di algunos tips sencillos sobre armonía moderna y voicings donde recurriamos a rootless chords, shell voicings y distintos recursos para utilizar acordes de 3 notas que no sean realmente triadas (1, 3, 5)

Algunos de los tipos de disposición que mencioné en el video (rootlees, shell, etc) están cubiertos en profundidad en mis cursos de música online aquí puedes consultar el temario del curso de voicings.

Se pueden tocar acordes mayores, menores, dominantes, semidisminuidos, disminuidos y aumentados con esta técnica que es en realidad un enfoque muy sencillo pero efectivo en música moderna.

Una cosa que muchos instrumentistas pasan por alto, especialmente los teclistas, es que en un grupo seguramente habrá alguien tocando las tónicas de los acordes, por lo que no es preciso que el voicing contenga la fundamental.

Si queremos un CMaj9 el bajo puede tocar un C y nosotros un Em7, siendo la armonía resultante un CMaj9. Así que una de las primeras opciones que podemos bajarar es tocar notas guía (3, 7 o 7, 3) y una tensión (en este caso la 9) dejando la fundamental (C) para el bajista.

Otra cosa a tener en cuenta es que en la mayoría de acordes, salvo alteración, la quinta es prescindible, por lo que podemos implicar un CMaj7 tocando 1, 3, 7 si queremos un voicing cerrado o un 1, 7, 3 si queremos el acorde abierto.

Abajo tenéis el video:

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Acordes Disminuidos, ¿Sabías esto sobre ellos?

Los Acordes disminuidos están entre mis acordes dinámicos preferidos y tienen su propio capítulo dedicado en mi curso de armonía moderna.

Los hemos escuchado en música clásica, en jazz, en pop y tienen un sonido muy particular y cosas muy interesantes. Sin embargo su uso en la radiofórmula es ocasional (con excepciones como Muse y otros grupos que siguen usándolos)

En la primera era del swing era habitual encontrarlos en muchos scores pero después fueron siendo sustituidos por acordes de dominante.

De hecho, los acordes disminuidos, pueden sustituirse por un dominante con novena bemol cuya fundamental esté una tercera mayor debajo de la fundamental del acorde disminuido original.

Su escala fuente es la escala octatónica que presenta dos modos, whole/half y half/whole siendo la primera de uso común en acordes disminuidos y la segunda de uso común en acordes de dominante.

Debido a su escala fuente, totalmente simétrica, todas las estructuras melódicas que se den en un acorde disminuido pueden repetirse a distancia de tercera menor y, además, podemos usar una misma escala para 4 disminuidos distintos.

Esto quiere decir que sólo existen 3 escalas disminuidas, con 4 disminuidos cada una, que hace un total de 12 acordes disminuidos.

Como véis, si habéis llegado hasta aquí, estos acordes son súper curiosos y llenos de particularidades, pero tienen otra más de la que hablo en el video:

Moviendo medio tono una sola nota del acorde disminuido obtenemos un acorde dominante, por lo que de cada disminuido podemos sacar 4 dominantes.

Mola, ¿eh?

Bueno, en el video os lo explico, que estas cosas son para escucharlas y tocarlas, no para que te las cuenten, pero ya que nos ponemos pues nos ponemos.

Tonalidad y Acorde

Tonalidad y acorde tienen, en armonía funcional, una relación.

Siempre explico, en mis cursos online, en mis clases particulares y en mis videos de Youtube, que debemos saber 3 cosas sobre un acorde; su forma (voicing), el modo que tiene debajo y su escala fuente.

Esa escala fuente está en una tonalidad concreta y, en circunstancias normales, esa tonalidad será el eje sobre el que resolver, o posponer, las cadencias armónicas y también el punto clave sobre el que gravitar melódicamente.

Son embargo, en ocasiones nos va a ser más útil pensar en la tonalidad que en los acordes concretos. Tonalidad y acorde o acordes relacionados no funcionan igual en este contexto. Esto sucederá sobre todo en temas con cambios rápidos y, por supuesto, en música modal, donde lo que importa es el modo, ya que no hay una progresión funcional.

En este video que grabé en Diciembre de 2018, hablé sobre este tema y puse un ejemplo de cambios rápidos con modulación constante.

En última instancia es mejor tener una visión clara del contexto armónico que del acorde del momento, o, dicho de otra forma, mejor ser consciente del bosque en su totalidad que del árbol que tienes delante.

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Melodía y Acordes, ¿Qué Hago Primero?

Está la melodía y están los acordes pero qué hago primero, ¿melodía y acordes? ¿primero melodía y luego acordes o al revés?

En mis más de 12 años como educador musical en un centro privado me enfrenté muchas veces a esta pregunta. Ahora, como profesor online y propietario de un canal sobre teoría musical, sigo recibiéndola de tanto en tanto.

En diciembre de 2018 hice este video que encontrarás aquí abajo donde abordaba el tema de melodía y acordes, ya que no hay una respuesta universal, no porque no esté claro, sino porque depende mucho de la persona y sus capacidades del momento.

Contexto

Al principio de mi formación armónica, antes de ser profe, la armonía que estaba sonando predeterminaba mucho mis elecciones a la hora de pensar melodías, bien fuese para componer una canción o para improvisar sobre una progresión.

Fueron dos conceptos, y su práctica, lo que cambiaron esto, por un lado la superposición armónica y por otro la práctica de lo que en jazz se denomina playing outside.

Melodía y acordes pasaron entonces a funcionar de otra manera para mí, pero insisto; para mí.

El video sobre melodía y acordes

En este video exploré los pros y contras de cada una de las formas de trabajar, o bien tener una armonía (implícita o explícita) y partir de ella para generar la línea o las lineas melódicas, o bien tener una línea melódica y partir de ella para generar la armonía.

A día de hoy puedo trabajar con ambos sistemas con la misma comodidad, pero sí tengo un preferido -tal y como digo en el video- y, por los motivos que expongo en él, creo que uno es mejor que el otro para mi forma de crear y mis capacidades.

Sin embargo no hay que desdeñar la seguridad que aporta el otro sistema, así que lo dicho; intenté explicar cómo funcionan ambos sistemas y que seáis vosotros los que escojáis.

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Los Acordes de John Williams

Los acordes de john Williams, y la armonía que implican, son, junto con su dominio de la orquestación y el desarrollo melódico, una de las claves de su calidad musical.

Hasta que no transcribes algún tema suyo al piano no te das cuenta de que muchos de los acordes de John Williams vienen del jazz, concretamente ciertos voicings que solemos encontrar en big bands o en piano jazz él los traslada con maestria a la sección de cuerdas, o a la sección de maderas o a la sección de metales.

Pero no sólo el voicing da la sonoridad, también la armonía a la que ese voicing está representando tiene una importancia tremenda y en ese aspecto, en el del lenguaje armónico, los acordes de John Williams están al servicio de lo que se viene denominando en círculos académicos pandiatonicismo cromático.

Ésta es un tipo de armonía habitual en los compositores de cine y que al final, dicho de forma simple, trabaja con múltiples tónicas y con acordes que, más que progresar, se van transformando.

Contexto

Hay que comprender que, en el entorno en que Williams creció, cualquiera que trabajase en lo suyo sabía componer, orquestar, arreglar, dirigir e interpretar algún instrumento, varios en algunos casos. Él toca el piano de forma excelente y su lenguaje armónico está fuertemente influido por el jazz, aunque esto suela mencionarse poco.

No obstante un vistazo rápido a cualquier score suyo, a los voicings, acordes y progresiones escogidas, lo hacen evidente.

Además orquesta y dirige. Sus orquestaciones son muy completas, dejando al orquestador la función de copista prácticamente, salvo algunas ocasiones en los que los divisi y la asignación de alguna contramelodía queda bajo su criterio. No obstante, al menos en los scores suyos que yo he visto, sus «bocetos» son tan completos que practicamente podemos pasar a copista sin problema.

La actualidad

Hoy día, y entiéndase esto como una observación no como una crítica, las enormes facilidades tecnológicas puestas a nuestro alcance hacen que podamos componer música sin saber tocar un instrumento, sin saber desarrollar melodías y sin saber más que lo básico de armonía. Es por ello quizá que el virage de importancia hacia el sonido es cada vez más fuerte.

Esta democratización, que a priori es buena, en la práctica nos está llevando, como decía, a bandas sonoras con un sonido increible, con un planteamiento conceptual hiper interesante y producciones sin parangón.

Por contra, el desarrollo melódico es casi inexistente, con progresiones más basadas en ruedas de acordes pop que en progresiones armónicas de largo recorrido y con un descenso notable en el uso del lenguaje idiomático de cada instrumento para ser sustituido por un lenguaje «general» que puede ser hablado por toda la orquesta (ostinatos, arpegios, etc).

En gente como John Williams o James Newton Howard encontramos un lenguaje armónico riquísimo con orquestaciones riquísimas y un uso de la orquesta cada vez menos común.

Personalmente opino que si toda la gente que está haciendo bandas sonoras tuviese, además de ese dominio salvaje del sound design y la producción, el mismo dominio armónico, melódico y orquestal que tenían los contemporaneos de Williams, el cine sonaría no distinto sino mejor, objetivamente hablando; más riqueza en todos los aspectos, no sólo en el sonoro.

Otro tema que se suele pasar por alto es la edad.

Williams tenía 40 y pico cuando empezó a tener un sonido maduro y rotundo, ya en posesión de todas sus habilidades; habilidades que llevaba curtiendo desde los 19, por lo que tampoco es justo esperar cierto nivel de maestría en compositores que no llegan a los 30.

Lo que sí es cierto es que, sin una práctica constante de estos skills, nunca se llegará al nivel que nuestros predecesores tuvieron, y al parecer esto tardará en llegar, porque estamos tan concentrados en hacer que todo sea increible y espectacular desde un punto de vista sonoro que se nos está olvidando lo básico; la melodía, la armonía y la textura.

En este video tenéis un ejemplo sacado de Star Wars Return of the Jedi donde Williams despliega recursos armónicos y nos da una clase magistral sobre cómo hacer música de cine sin caer en la pornografía sonora.

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Upper Structure – Acordes

Cuando encontramos un acorde cuyas tensiones ofrecen muchas opciones, simplificar con una upper structure es una buena idea.

De hecho, en mi curso sobre voicings, las upper structure tienen dedicada una sección.

Si tenemos un acorde G7alt lo que tenemos es 1, 3, 5, b7, b9, #9, #11 y b13 pero es posible que sólo queramos algunas tensiones. Ahí nos puede ser útil utilizar un upper structure.

Digamos que el bajo toca G, nuestra mano izquierda toca el tritono de G7 (sería F y B, que son b7 y 3 respectivamente) y, entonces con la mano derecha tocamos una triada de Eb. Ese Eb contiene las siguientes notas de G7: b13, 1, #9. Es decir, dos tensiones y un chord tone.

Si en lugar de Eb escogemos Db tenemos #11, b7, b9, que sería otro juego de tensiones dentro de G7alt. Por lo que, de forma general podemos decir que las Upper Structures nos ayudan a simplificar por un lado y a escoger tensiones por otro.

También podemos usar las upper structures para escoger no sólo la sonoridad del dominante, sino su relación escala/acorde y su escala fuente.

Es decir, si tocamos un A sobre el tritono de G7 tenemos un G7 con 9, #11 y 13, lo cual implica un G7 con el modo Lydian b7 que sale del cuarto grado de D menor melódico.

Todo esto así explicado suena un poco teórico y, como siempre digo en mis cursos online y en mis clases particulares, estas cosas hay que tenerlas debajo de los dedos, así que aquí os dejo este video que grabé en agosto del 2018 para que lo aprendáis y escuchéis el concepto puesto en práctica. Os prometo que suena mucho más complicado de lo que realmente es; dadle una oportunidad porque merece la pena.

Tienes más videos de este tipo en mi Canal de Youtube